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La ruta de la revisión del T-MEC en 2026

Hay tres conflictos activos que involucran a México: la política energética, las medidas en el sector eléctrico y las restricciones relacionadas con el maíz genéticamente modificado.


El lunes se cumplieron cuatro años de la entrada en vigor del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá, cuyo balance en términos de resultados es positivo para la región y para nuestro país.


México llegó al cuarto año de vigencia del T-MEC como el principal socio y primer proveedor comercial de EU, por arriba de Canadá –el otro socio en Norteamérica– y China en el primer cuatrimestre del año.


De hecho, las exportaciones de mercancías mexicanas hacia EU alcanzaron su mayor nivel en abril pasado, según cifras de la estadounidense Oficina del Censo.

Esto afianza la posición de México como principal proveedor de bienes para el país vecino del norte y como la economía latinoamericana con las más altas exportaciones.

 

Los datos muestran que en el cuarto mes del año, las exportaciones mexicanas a EU superaron los 43 mil millones de dólares, un monto máximo desde que se tiene registro para un solo mes.

Además, la cifra representó un crecimiento del 13 por ciento en comparación con abril del año anterior.

En el acumulado de enero a abril, las exportaciones mexicanas totalizaron 162.9 mil millones de dólares, un incremento del 6.2 por ciento respecto al mismo periodo de 2023.

México se mantiene como el principal abastecedor de mercancías de EU, al acaparar el 15.9 por ciento de las importaciones totales del vecino del norte.


Entre enero y junio de 2020, antes de la entrada en vigor del T-MEC, la participación de nuestro país se encontraba en 13.3 por ciento.


Así, entre 2020 y 2024 México ganó 2.6 puntos porcentuales en su participación en las importaciones estadounidenses, al tiempo que Canadá sólo ganó 1.5 puntos y China perdió 4.1 puntos porcentuales.


Sumando exportaciones e importaciones, el comercio bilateral con EU ascendió a 272.5 mil millones de dólares en el periodo enero-abril de 2024, lo que representa 16 por ciento del intercambio de bienes de ese país con el mundo.


Esta participación en el comercio estadounidense está por encima de la de Canadá y China, de 14.8 y 10.4 por ciento, respectivamente.

México sigue siendo el segundo mercado para las exportaciones estadounidenses después de Canadá, pero desde 2023 es el primer proveedor de las importaciones de EU, por delante de los canadienses y chinos.


Esto se debe a los avances en la reconfiguración de las cadenas de suministro tras la pandemia y a la mayor demanda de bienes mexicanos en EU, en el contexto de sus tensiones comerciales con China.

Sin duda, México está en una posición favorable para iniciar la ruta de la revisión del T-MEC en 2026.


Pero no todo es miel sobre hojuelas, pues hay tres conflictos activos que involucran a México: la política energética y las medidas en el sector eléctrico, ambas en proceso de consultas, así como las restricciones relacionadas con el maíz genéticamente modificado, que están en proceso de investigación por parte de un panel arbitral.


Además, se anticipan conflictos potenciales derivados de la agenda de reformas que se prevé discutir y aprobar en septiembre en el llamado plan C, advierte el Instituto Mexicano para la Competitividad en un análisis realizado con el Wilson Center.


De las 18 iniciativas constitucionales planteadas, cinco podrían violar las disposiciones incluidas en los capítulos del T-MEC: la reforma que propone extinguir organismos autónomos, incluidos la Cofece, el IFT y la CRE; la reforma en materia de industrias energéticas del Estado para introducir nuevas restricciones a empresas privadas en el sector; la prohibición de maíz genéticamente modificado; la preferencia de la disponibilidad del agua para consumo personal y uso doméstico, y la prohibición de las concesiones para actividades de minería a cielo abierto.


Esto sin contar la reforma del Poder Judicial, que eventualmente podría derivar en un debilitamiento del Estado de derecho y del clima de inversión en el país.

Se avizoran retos en materia comercial, pues si bien no se esperan cambios significativos en la relación con EU, hay incertidumbre sobre las elecciones presidenciales en ese país, en el contexto de la revisión del T-MEC en 2026.


Se acerca la primera revisión del T-MEC y lo importante es llegar a ese punto sin controversias no resueltas y sin justificaciones válidas que eximan del cumplimiento de los compromisos del tratado.

El próximo secretario de Economía, Marcelo Ebrard, será el responsable de garantizar la permanencia de México como un actor relevante en el T-MEC. ¿Llegaremos bien al 2026?

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